Hablando de tu ser primitivo...
- Fernando Helguera

- hace 1 día
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Tu problema son tus antojos.

Hoy los cavernarios de las diferentes naciones están ganando terreno y poder al son del “UNGA-UNGA”, exhibiendo mazos de alta tecnología y pensamientos previos a la edad de las cavernas, ¿se imagina usted, querido lector? ¡Un cavernario retrógrado! Bueno, pues eso es lo que son algunos de los actuales presidentes, escandalosos e incendiarios, eso sí, con mucho dinero. Si usted piensa que un multimillonario va a ser mejor presidente porque no necesita más dinero, deténgase y piense un poco más; un multimillonario siempre necesita más dinero, por eso tiene tanto, y lo obtendrá atropellando a quien se pongan enfrente. Creerá que el país es su empresa.
Una empresa tiene como objetivo el beneficio económico de los accionistas, y cualquier beneficio que dé a la sociedad es sólo en función a su objetivo fundamental; un país es una sociedad que, entre otras cosas, debe generar una economía que gire en torno a los beneficios de la sociedad misma. Un empresario gobernando es incongruente y altamente peligroso para sus gobernados.
Ya hace tiempo que bajo la voz para decir lo que sigue pues no a muchos les gusta, así que acérquese y ponga atención: Independiente de quiénes sean nuestros políticos, la democracia tiene fallas de base y, no por ser el mejor sistema político que hemos puesto en práctica, es la opción definitiva; al final sólo beneficia a quienes tienen los medios para manipular a las masas y hacer que voten a su favor. Curioso es que las minorías defiendan a la democracia, cuando están fuera de la jugada porque las mayorías así lo votaron. Un millón de personas que deciden dosificarse diariamente, en el desayuno, un par de tostadas de caca, ¿tienen razón si son mayoría?
A quienes conviene que las cosas estén como están les ha dado por estigmatizar a la anarquía: no es casualidad. Si vemos más allá de nuestras narices, es el sistema que mejor funcionaría, pues propone que el individuo se autorregule (y que el gobierno haga funciones sólo administrativas) y así efectúe lo bueno, lo necesario y lo conveniente para desarrollarnos en grupo, cooperando y no compitiendo. Para mí no existe “la sana competencia”, pues para que alguien gane todos los demás están obligados a quedar atrás. El problema de la anarquía no es que cada quién haga lo que se le antoje, sino que, hoy por hoy, el humano tiene cada antojo… más del tipo de las dos tostadas de caca para el desayuno, sin decir con qué se las quiera pasar. Eso sí, que sepa rico.
El secreto de los cavernarios contemporáneos es hacernos creer que no existen, que, por usar IA, andar en traje caro y coche autónomo, volar a la luna y comprar con criptomonedas, son seres avanzados y ya no viven en su cueva mental. Muy lejos de ser verdad, lo que le falta al ser humano no es tecnología, es desarrollar su consciencia a un nivel mucho más alto. En el 2000 las guerras habían dejado de ser importantes en comparación a cómo lo fueron durante la historia de la humanidad, pero no duró mucho, siempre hay un cavernícola o dos que están dispuestos a acabar con todo para apoderarse de riquezas y recursos naturales que están en otros países. El gen cavernícola es muy persistente y violento, se descuida usted y de pronto ya lo colonizaron, y hasta lo convencieron de que es lo mejor pues nadie avanza adorando falsos dioses y caminando descalzo.
Hemos pecado de silencio, también hemos estado ocultos, pero somos diferentes y ya no podemos permanecer en la sombra, no sólo porque saben todos nuestros movimientos, sino porque tampoco podemos hacernos tontos pretendiendo hacernos los muy listos. Nos tienen rodeados, ungaunga, pero ¿vamos a entrarle a los mazazos para ganar sus guerras, en las que ni siquiera pelean? No se trata de elegir a un capitán cavernícola que nos represente; propongo que trepemos montañas, sembremos alimentos, aventarnos al agua fría, caminar descalzos, y hacer cosas que nos recuerden cómo empezó todo para ahora hacerlo mejor y desde nuevos horizontes de consciencia. ¿O vamos a permitir que el vaticinio de Einstein, de la cuarta guerra mundial, se haga realidad?



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