Hablando de tranzas...
- Fernando Helguera

- hace 2 días
- 3 Min. de lectura
Nuevas y viejas maneras de manejar una tranza.

¿Alguna vez han ido a Acapulco por la autopista del sol? Hace algunos años iba para allá y me tocó, como a la gran mayoría, cargar gasolina en Chilpancingo. Al pagar me dijeron que aceptaban sólo efectivo, así que saqué dos billetes de quinientos y, después de dárselos al empleado, me distraje un momento para corroborar la cantidad. Él me tocó el hombro y me dijo que le había dado uno quinientos y uno de cincuenta, mostrándomelos con cara de inocente, lo cual me confundió, porque siempre que doy dinero me fijo de hacerlo correctamente. He de aclararles que soy de los neuróticos que antes de salir de viaje, anota la cantidad de billetes que lleva de cada denominación, para evitar pérdidas y confusiones, justamente. Saqué la lista y el tipo no lo podía creer, conté los billetes y el resultado era el esperado, le dije que me estaba robando de una forma poco amigable. Lo negó de mala manera y pegué un grito llamando al gerente. No detallaré lo sucedido, pero al final el tipo salió corriendo, dejando al gerente atónito, quien me dio mi cambio apresurado y corrió tras él para alcanzarlo. Me fui sin dejar propina.
En otra ocasión que me tocó cargar en el mismo lugar, me dijeron otra vez que sólo pago en efectivo. El que me atendió hizo la misma maniobra, pero antes de que me dijera nada yo vi los billetes en su mano y le dije que ni pensara tratar de aplicármela porque yo estaba seguro de los billetes que le había dado. Se lo dije con tal aplomo-de-hombre-de-verdad, que sacó los billetes y me dio el cambio sin chistar. Me fui sin dejar propina.
Después de ambos hechos creí dos cosas: uno, que algo así no me volvería a pasar y, dos, que eso sólo sucede en México… Error, eso también pasa en otros lados y me volvió a pasar, pero en un estacionamiento de la lejana ciudad de Esmirna. Ayer en este lugar donde, a pesar de ser muy turístico, la gente sólo habla en turco (muy pocos hablan en inglés fluido), un tipo malencarado me quiso hacer lo que él creía un truco turco, y verme la cara de turista. Como mi turco es muy básico, tuve que usar el traductor de mi teléfono y aún con eso este güey hacía como que no entendía. Dado que yo ya estaba levantando la voz, se acercó el gerente. He de decir que los turcos se ponen muy hoscos y gritones como si siguieran siendo otomanos que masacran griegos. Le dije en inglés, yo bastante molesto, que su empleado me estaba robando. No entendió y me contestó enojado algo que yo tampoco entendí. Escribí en el traductor y tuve que pausar mi enojo en lo que él leía tranquilamente, entonces me habló exaltado y se calmó para escribir a su vez en el traductor, mientras yo esperaba mirando a la gente caminar; cuando leí su respuesta el fuego subió por mi garganta y se hizo palabra, callé para escribir de forma apacible y concentrada; con esos altibajos peleamos un rato por medio del traductor y, de pronto, el tipo, que seguía ahí con el gerente y conmigo, me arrebató el boleto del estacionamiento y me devolvió el dinero que, según él, yo le había dado. Levanté más la voz, mirando al gerente, y luego escribí de manera calmada lo que acababa de decir. Mientras él leía paciente el tranza empezó a correr y el gerente le grito algo que supongo era “donde des un paso más, te mato”, porque se detuvo en seco y regresó. Sacó los billetes y me dio mi dinero completo. En mi mejor turco y con mi más carismática sonrisa le dije al gerente “Teşekkürler” (que se pronunca “teshecular” y quiere decir GRACIAS) y él, muy alegre, me dijo “Rigá Ederim” (de nada). Me fui sin pagar y sin dejar propina, como se habrán imaginado ya.
Tres moralejas, queridos lectores: uno, no hay que ir a negociar hasta áfrica o medio oriente para aprender las más refinadas técnicas de la tranza; dos, no hay que ser soberbios y pensar que las cosas pasan sólo en México, en todos lados se cuecen habas; tres, si quiere des escalar una bronca, cambie de idioma y use el traductor. Ahora los dejo porque debo ir a sacar el auto de otro estacionamiento, y he de ir preparando el traductor para defender a la patria si es necesario.



Comentarios