Hablando de Bomberito...
- Fernando Helguera

- hace 3 días
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Actualizado: hace 10 horas
Cuántas primaveras tendría Juárez este 21 de Marzo?

Como ya saben, el domingo pasado fue cumpleaños de mi mujer. Los festejos continuaron durante la semana porque, como también ya saben, fue difícil el mero día. Una de las noches tocó festejar con amigos de México y otros paises, disfrutando los pasteles Austriacos (famosos a nivel internacional) que hace la festejada. Todos muy listos y cotorrones, amantes declarados y respetuosos de nuestra cultura y país, conscientes de todo lo que les ofrece México.
En un momento de los más animados y divertidos, entre carcajadas y haciendo referencia al tema que se hablaba uno de ellos dijo: “we are on fire!”, lo que, primero, me trajo a la mente la canción que dice “que vengan los bomberos, que me estoy quemando”, que se quedó sonando en mi cabeza mientras llegó una segunda imagen, mucho más significativa. Mi pecho se hinchó de orgullo pues estamos por festejar el natalicio de Bomberito Juárez, sí, el mismísimo Benemérito de las Américas. Los nacionalistas se podrán ofender de lo que acabo de escribir, pero diré en mi defensa que no lo hago faltando el respeto a tal celebridad, pues considero que, aunque sea un personaje controvertido y acusado de vender medio país, y de haber permanecido en el poder sin ser electo (entre tantas cosas más), se atrevió a separar el gobierno de la iglesia ¡en un México de hace más de 165 años! No es que uno venga a hacer propaganda negativa contra las religiones, simplemente un gobierno debe incluir todas las creencias de sus gobernados, por igual.
La plática giró hacia temas como el actual presidente del norte, que es un incendiario declarado, muy semejante al dinamitero loco (¿si lo recuerdan? Del inspector de la Pantera Rosa, una bomba peluda y anaranjada). Nadie lo ha podido detener en su país aún, así como nadie ha detenido el fuego perpetrado por Israel contra varios países, o contra Ucrania por los rusos. Claramente les falta algo que nosotros tenemos: un Bomberito Juárez que todo lo apaga, al grado que se ha convertido en la directa competencia del general Zapata. Ellos son los dos personajes históricos más utilizados por el discurso nacionalista de los últimos 100 años. “Zapata es de quien lo trabaja”, dicen algunos, y “nos hacen lo que el viento a Juárez”, dicen los otros.
Cuando se encienden los ánimos en pláticas retrógradas y clasistas que hablan de la imposibilidad de los indígenas y los pobres por gobernarse a sí mismos, ahí está Bomberito Juárez para apagarlos. Cuando en los ojos de los reaccionarios hay fuego declarando ataques a la libertad de expresión, ahí está Bomberito Juárez para hacerlos cenizas con el artículo séptimo de la constitución de 1857. Si las autoridades, por omisión o intencionalidad, lanzan llamaradas contra las mujeres, los indígenas o cualquier sector históricamente oprimido, ahí está Bomberito Juarez con sus vientos famosos, para apagarlas con su proclama de igualdad ante las leyes.
¿Quieren más? Recordemos el fuego de las armas francesas, apagado por Bomberito Juárez, así como apagó la hoguera inquisidora de la ignorancia impulsando la educación pública, gratuita y obligatoria. También fue Bomberito Juárez quien instituyó el registro civil mexicano, apagando las ansias de control de un gobierno que no tenía conocimiento estadístico de a quiénes gobernaba. ¿Y quién extinguió las barreras de fuego que significaba el fuero para militares y eclesiásticos?
A estas alturas ha quedado demostrado que un Bomberito Juárez moderno es quien podría salvar al mundo de la debacle. Nuestros amigos quedaron convencidos, aunque en desesperanza, pues no es así de fácil integrar semejantes personalidades en la lista de héroes nacionales de sus países. Antes de terminar la cena les pedí amablemente que no revelaran lo ahí hablado, pues sólo ocasionarían que vinieran en desbandada aún más extranjeros de los que de por sí ya están llegando; tenemos que ir poco a poco, pues aún no llegan los bomberos y me estoy quemando.



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