Buscar
  • Fernando Helguera

UN ASUNTO RELIGIOSO

Recen todos a través de mí.

A usted que me lee ahora, quiero advertirle que no hay dejes personales en lo que está escrito a continuación, por lo que cualquier ofensa posible será sólo un constructo de su mente. Habiendo dejado por sentado que aquí no hay engaño, comienzo con la definición de la palabra religión: “Es un sistema de creencias, costumbres y símbolos que confiere legitimidad súper humana a ciertas leyes, normas y valores”. Es decir, más allá de lo que un individuo humano puede legitimar.

No soy religioso, pero el que mi tía Kika (ella es monja de la orden de las Siervas de María) rece por mí, me da una sensación de protección inigualable. No cualquiera, en estos tiempos, tiene a una representante que le hable bien de uno al alto mando. Así como yo creo en las influencias de mi tía (leer UN ASUNTO DE INFLUENCIAS), todo aquel que cree en alguna divinidad siente un halo protector. De ahí la intolerancia a otras creencias, al grado del asesinato en nombre de su dios. La posibilidad de otra realidad es una amenaza a la congruencia que esa persona da a su propia vida.


Ayer a mediodía tocó mi puerta un cura acompañado de tres mujeres con vestido al tobillo, y con sombrillas que, estratégicamente acomodadas, además de taparles del sol a ellas, protegían al líder del grupo. Como me encontraba sin otra cosa qué hacer escuché su argumento.


Me invitó a creer en la palabra del señor (no me di cuenta de que la había pronunciado con s mayúscula), a leer una revistilla divina, y a conocer la pobreza y la castidad (dos cosas de las que tuve suficiente en algún momento de la vida) … Decidí hacerle unas preguntas. Imagine a las chicas cambiar su expresión facial de una simpleza sumisa, a una complejidad agresiva, paulatinamente, según los cuestionamientos a su líder: “Oiga, monseñor ¿por qué no las ha dejado hablar en todo este tiempo?, ¿acaso están aprendiendo para dar la misa el próximo domingo, o es imposible por ser mujeres?, ¿cómo es que un señor decide toda esta existencia, y no una señora?, ¿es posible que todo esta explicación sea válida sin ni una sola forma de comprobarlo?, ¿le gustaría tomar las sombrillas de las señoritas, pero no para hacerles sombra, sino para protegerlas del sol y evitar así una deshidratación, mientras las tomo de las manos para hacerles entender la palabra del señor?”


El sacerdote no sabía qué decir mientras se sentía intimidado por las miradas de quienes le ofrecían sus sombrillas, amenazantes. Me disculpé porque se me habían quedado los frijoles en la olla, y cerré la puerta con ganas de tener una cámara para ver el desenlace de la escena.


El cuadro anterior puede ser idéntico si hablamos de la religión musulmana (agregando tres burkas), del budismo (sí, también es religión), el judaísmo (aunque nos regateen), tanto como de los representantes de partidos políticos (sí, son religiones), o del amigo que nos trae un negocio piramidal (¿qué tal el fanatismo de los que creen en suplementos milagrosos?). La constante será que, si no nos alineamos, seremos menospreciados por obtusos, cuando no agredidos (verbal o físicamente). Considerando lo anterior me di cuenta de lo importante de pertenecer a una religión que nos dé sustento moral para combatir a quienes nos quieren vender las suyas propias.


No lo van a creer, pero me acaban de buscar para ver si me interesa, justo al acabar el sermón de la misa, ¡hablar a los feligreses de mi visión! O el cura no entendió ni pizca de mi postura, o realmente soy una especie de mesías con el mandato divino de iniciar mi propia religión, así que me tengo que ir porque el deber me llama. Pronto se comunicarán con usted de mi parte para transmitirle La Palabra, y así pueda ser parte del despertar a una nueva humanidad que deje los esquemas que han dañado nuestra existencia y la de nuestro planeta. Del despertar donde todos somos uno y más conscientes por estar “vibrando alto” con la gran divinidad. No olvide que al yo ser su representante, y usted un fiel lector de las Obviedades Ignoradas, tendrá preferencia si sigue mis instrucciones. Ahora sí el paraíso estará al alcance de su mano.

89 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo